RESUMEN
Por: Ada Sofia Nuila
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La Obra enmarca el período de la ante sala de la guerra en El Salvador, durante el año de 1976, cuando fue el secuestro de Roberto Poma, durante el gobierno del Coronel Molina.
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La Obra enmarca el período de la ante sala de la guerra en El Salvador, durante el año de 1976, cuando fue el secuestro de Roberto Poma, durante el gobierno del Coronel Molina.
Las cárceles
clandestinas pertenece al género literario testimonio social, porque enmarca
una serie de testimonios dados en lo que fue la ante sala a la guerra civil de
los 80´s, manifiesta verdadera historia de El Salvador, desde la perspectiva de
aquellos que sufrieron torturas y fueron los protagonistas reales de los hechos
suscitados. Dichos acontecimientos que hoy en día desean borrar de la memoria
histórica de los salvadoreños.
El libro da
inicio cuando a Ana Guadalupe Martínez, guerrillera y Teniente del ERP, es
atrapada (secuestrada) por las fuerzas militares en el departamento de San
Miguel sobre la carretera que conduce a San Salvador el día 05 de julio de 1976
y es llevada a la guardia nacional en donde narra que se encontraban las cárceles
clandestinas, en la que es torturada inicialmente por golpes físicos y presión
psicológica, tratando como un animal y no un ser humano libre con derechos,
despojándola de sus vestiduras, manoseándola tal y como lo describe: “los que me estaban desvistiendo aprovechaban
cada ocasión para manosearme, para tocarme los pechos, los genitales, las
piernas y hacían bromas alrededor de esto”[1]
para aplacar su dignidad y moral como persona y como parte de una agrupación
anti represiva, pues quieren saber su identificación, ella se hace para por
Paula Caridad Martínez, entre los seudónimos con que se identificaba dentro del
ERP utilizados son: “Tiburcia” y “Josefina” las fuerzas militares buscaban a
los integrantes del ERP, sus armas, su dinero y donde podían ubicarlos para
retenerlos y así poder derrotar a la guerrilla dado en que este momento en el
país el gobierno y la guardia nacional eran figuras que atentaban contra el
pueblo a través de represiones y abuso de autoridad y poder.
Ana Guadalupe,
narra específicamente los maltratos físicos recibidos como: patadas en la boca
del estómago, golpes en la cabeza entre otros y de cómo fue duramente flagelada[2]
por medio de choques eléctricos dirigidos por el “Comandante Claros, era un
especialista en torturas y choques eléctricos.”[3]
En distintas partes del cuerpo como las caderas, pezón izquierdo, región lumbar
y vagina todos estos a través de los interrogatorios y tratos infrahumanos.
Dichos interrogatorios al inicio fueron hechos por el teniente, Juan Bautista
Garay, Director de la Policía de Aduanas.
Los miembros
terroristas pedían de rescate a 31 compañeros que tenían en las cárceles
clandestinas del Frente Farabundo Martí,- En la que la autora hace una
descripción de las condiciones en las que tenían a los miembros de la
guerrilla, en la cual indica que eran desagradables, ya que, sus necesidades
fisiológicas las hacían en su misma celda[4],
por tres meses no les permitían que se bañaran, les daban de comer algunas
veces otras no, en tres ocasiones intentaron violarla, y finalmente lo logran y
fue violada por el sargento Mario Morales, del cual dice que era el que metía
en la celda de Mireya para que llegaran a violarla y esto fue repetidas veces,
durante ese tiempo son llevados más, miembros de Roberto Poma, en la que es
vigilado por tres meses consecutivos para lograr con éxito el secuestro,
mientras tanto en las cárceles clandestinas son pasados a otras cárceles para
evitar sospechas. Los compañeros de Ana Guadalupe Martínez mientras tanto
pedían de recompensa la cantidad de 50 millones de dólares por dejar libre a
Poma y la libertad de estos, sin embargo continuaron negociando con el cuerpo
sabiendo que ya estaba muerto.
Finalmente, se
da la intervención de algunos organismos exteriores en lo que se pudieron poner
de acuerdo las dos fuerzas en conflicto, hasta dejar en libertad a los
guerrilleros. Entre los miembros que estaban en las cárceles clandestinas junto
con Ana Guadalupe Martínez, esta: el Dr. Madriz, que ayudaba a Tiburcia y sus
compañeros (Mireya, Salomón, Marcelo y otros) a sobrevivir con el tipo de
alimentación que estos tenían dentro de la cárcel, otra de la persona que fue
interceptada fue Lil Milagro, Chon, Bernando y Valle quién fue el que entregó a
Ana Guadalupe Martínez y fueron llevados a ´Bélgica para llegar a un acuerdo.
Las Cárceles
Clandestinas, además de ser una obra literaria, representa un documento de
inapreciable valor para comprender la lucha revolucionaria, puesto que contiene
testimonio, descripciones de las torturas realizadas sin piedad a todos los
capturados que suponían se los enemigos del gobierno, manifiesto dentro de las
narraciones que Ana Guadalupe Martínez realiza en sus fragmentos, un nivel
claridad que permite al lector centrarse y ser parte de ese sufrimiento y trato
inhumano. Presenta un lenguaje muy comprensible y detallado en donde en cada
párrafo se detecta un fuerte hincapié en la metodología de la guardia nacional
en donde la vida, el respeto y la dignidad humana no prevalece y es conocida
para su propio interés, se visualiza la intervención de agentes políticos
públicos implicados en la aprobación de esos tratos y autorización de ese tipo
de cárceles totalmente ilegales.
REFERENCIA BIBLIOGRAFICA: Martínez, A.
G. Las cárceles clandestinas (2004), San Salvador, El Salvador, UCA
Editores, 456 p.
[1] Martínez A. G. Las Cárceles clandestinas (2004).
San Salvador, El Salvador: UCA editores, P. 36.
[2] Del latín flagellum, flagelo es:
un instrumento que se utiliza para azotar. El flagelo puede ser un azote, un
látigo o una fusta que, al ser golpeado violentamente contra alguien, le causa dolor y lesiones. Definición en: Definicion.de
Definición de flagelo - Qué es, Significado y Concepto [En línea]
http://definicion.de/flagelo/#ixzz3ZqDUc19y
[3] Op Cit, p. 115
[4]
Martínez A. G. Las Cárceles
clandestinas (2004). San Salvador, El Salvador: UCA editores, P. 115. Se encuentra
una descripción que verifica la verdad, según narración de la autora, en el que
describe los malestares de los responsables de limpieza y llevar la
comida. Se conoce un parámetro de cómo
era la situación de los secuestrados para defecar y la situación insalubres en
los que los tenían.
